FORD, RICHARD
Ford es uno de los puntales de la Narrativa Norteamericana actual.
Richard Ford da por finalizada la saga de novela de su personaje más relevante, Frank Bascome, esta vez ya jubilado pero haciendo lo que más le gusta, conducir.
Paul, su hijo, ha sido diagnosticado de ELA y eso lo tiene postrado en silla de ruedas. Como en sus otras novelas, hay un viaje, y lo hacen juntos en una caravana . El periplo va desde Rochester, Minnesota, donde Paul se encuentra en un tratamiento experimental , hasta el monte Rushmore, en Dakota del sur.
Un libro en que veremos a un Bascome más reflexivo y quizá también tierno, escucharemos las reflexiones de padre e hijo sobre la vida, pero también sobre la muerte, que sentimos planear en la novela. Mientras de fondo vemos esa América que ha ido creciendo década a década con Bacome.
La Novela se lee de modo completamente independiente pero acompañada de los otros libros protagonizados por Frank Bascome, adquiere una dimensión épica: El periodista deportivo (1986), El día de la Independencia (1995) y Acción de Gracias (2021)..Cada libro retrata diferentes etapas de la vida de Frank Bascome, mostrando su evolución personal, sus relaciones interpersonales y las transformaciones sociales que ocurren en la sociedad estadounidense
Es una novela extensa pero que se lee con fluidez, melancólica y divertida, con la elegancia del estilo y la capacidad de observación precisa y sosegada que caracterizan al mejor Ford
Regresa un viejo conocido, con aires de despedida definitiva: Frank Bascombe protagoniza su quinto libro de la mano de Richard Ford. Conocimos a Frank Bascombe en el ya lejano 1986 con El periodista deportivo y sus andanzas nos han ido mostrando las transformaciones de Estados Unidos en las últimas décadas. Reaparece ahora con 74 años y arranca su relato con esta frase: «Últimamente, me ha dado por pensar en la felicidad más que antes.» A continuación, hace un repaso sucinto de su vida: perdió a un hijo, a sus padres y a algún otro ser querido; ha pasado por dos divorcios; ha sobrevivido a un cáncer; recibió un disparo en el pecho y ha superado huracanes y una depresión.Ahora, al final de su vida, se ve convertido en cuidador de su hijo Paul, que padece ELA y está recibiendo tratamiento en la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota. Cuando le dan el alta, padre e hijo deciden emprender un viaje hasta el emblemático monte Rushmore, evocando otro que Frank hizo de
niño, con sus progenitores.Norteamérica -con Trump en el horizonte- desfila por la ventanilla del coche y se suceden los encuentros con personajes variopintos, mientras padre e hijo aprenden a conocerse. Frank pasa revista a su vida llena de altibajos y cambios, y trata de encontrar en ella algo de sentido y esperanza, atisbos de felicidad.Richard Ford retorna -con toda probabilidad por última vez- a su personaje más emblemático para construir otra monumental «gran novela americana».