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NO SE PUEDE DESCOLONIZAR SIN DESPATRIARCAR feminismo urgente
Título:
NO SE PUEDE DESCOLONIZAR SIN DESPATRIARCAR feminismo urgente
Subtítulo:
Autor:
GALINDO NEDER, MARIA RENNE
Editorial:
MUJERES CREANDO
ISBN:
978-99954-2-622-4
Páginas:
2019
disponibilidad:
NO DISPONIBLE PREGUNTAR POR EMAIL TIEMPO
15,00 € Comprar

Sinopsis

Por Paco Gómez Nadal

En Bolivia nadie es indiferente a Mujeres Creando. Sus acciones simbólicas en las calles (cargadas de rebeldía), sus palabras sin pliegues y sus propuestas políticas son parte fundamental de las críticas a una revolución a medias que no ha incorporado a la mujer ni considera la ´despatriarcalización´ de la sociedad como un elemento fundamental del cambio social. María Galindo, artista y activista, es uno de los rostros y de las voces de Mujeres Creando (Y de Radio Deseo). Puedes ver las entrevistas en video que ya reprodujimos hace semanas en Otramérica, pero ahora te ofrecemos la entrevista (vía correo electrónico) que le hemos hecho y nos ha re-hecho.

Empecemos con una contradicción. Ustedes han dicho en repetidas ocasiones que el tejido de la sobrevivencia de la sociedad está en manos de las mujeres pero lo que sobrevive con su esfuerzo es una sociedad patriarcal.. ¿Cómo se come eso?

Creo que tu interpretación es muy básica y funcional. Si hay un sitio por donde se está rompiendo la estructura patriarcal en la sociedad es precisamente por el tejido de sobrevivencia construido por las mujeres (básicamente). Te voy a dar tan solo un ejemplo, pero de lo más elocuente, las ciudades principales del país han sufrido en los últimos años un proceso de transformación del uso del espacio público. La calle ha sido concebida como un espacio masculino. Las mujeres hemos (han) tomado las calles justamente convirtiéndolas, primero que nada, en un medio de sobrevivencia. Esta toma del espacio público, es decir: las calles, ha significado la conversión de la ciudad de un espacio masculino a un espacio profundamente doméstico, un espacio donde se puede hacer la siesta, donde se cierra el puesto de venta tapando la mercadería con una simple manta, donde se come el almuerzo, donde los niños y las niñas hacen la tarea del colegio?

¿La mayoría de las mujeres en Bolivia son mujeres (con todo lo que significa el término) o son siervas?

La condición de servidumbre que atraviesa la funcionalización de las mujeres al trabajo doméstico gratuito (en el caso de las amas de casa y madres o hermanas), la servidumbre y sobreexplotación de las trabajadoras del hogar, o la servidumbre sexual de las mujeres en situación de prostitución -por señalar sólo algunas de las formas más trágicas de servidumbre de las mujeres- no nos quita la condición de mujeres. La pregunta esta retemal planteada. Las mujeres tenemos salidas de rebeldía desde nuestra condición de mujeres y nada, ¡nada!, ni la violación ni la servidumbre, nos despoja de serlo.

¿Y ha servido de algo la denominada ?revolución? de Evo Morales y el MAS?

Evo no ha realizado ningún tipo de revolución. Él ha accedido, junto al Movimiento Al Socialismo (MAS), al poder estatal por la vía democrática fruto de una revuelta en la cual él mismo no participó. El contenido de este gobierno es un contenido profundamente contradictorio y su contradicción principal se mueve entre la necesidad de responder a la agenda política planteada por la revuelta y las propias fuerzas conservadoras integrantes del Movimiento Al Socialismo y, sobretodo, su mayor atadura es la angurria de poder y el asalto del Estado para beneficio del equipo que está a cargo o que goza de oportunidades.

¿Qué tanto ha entendido la izquierda boliviana y latinoamericana el movimiento feminista?

La izquierda latinoamericana no ha entendido a las sociedades latinoamericanas. La boliviana se aferró a un análisis de clase ortodoxo y vivió desde ese rincón una profunda derrota fruto de sus propias taras ideológicas. Luego, en el caso boliviano, se ha sumado al gobierno de Evo Morales intentando darle un contenido marxista, pero que no termina de plasmarse. En el caso del feminismo, la izquierda boliviana es profundamente machista, tanto como la derecha. Por eso nosotras tenemos un graffiti que dice: ?NO HAY NADA MÁS PARECIDO A UN MACHISTA DE DERECHA QUE UN MACHISTA DE IZQUIERDA?.

¿El patriarcado es la piedra en el zapato o es el zapato roto que debemos cambiar por completo?

El patriarcado es la matriz de opresión más profunda de todas las sociedades y los sistemas políticos y económicos. Es la estructura sobre la cual están construidas las jerarquías sociales. El patriarcado no es la expresión únicamente del poder masculino versus las mujeres sino que es mas complejo que eso. Por eso, precisamente, es impensable ningún cambio social profundo que no tenga [como base] un análisis de las estructuras patriarcales de una determinada sociedad. En el caso del proceso boliviano, nosotras decimos que: ?NO SE PUEDE DESCOLONIZAR SIN DESPATRIARCALIZAR?.

¿Por dónde comienza el final del patriarcado: por la liberación individual y social de la mujer, por organización de unas nuevas bases sociales, por un lentísimo proceso de cambio cultural??

Nosotras hablamos de la despatriarcalizacion, es decir de la capacidad de generar propuestas y prácticas políticas concretas que sean despatriarcalizadoras. Esto implica una matriz muy diferente de lo que es la matriz desarrollada desde la visión liberal de la tecnocracia de género que plantea la inclusión, la cuota biológica y el discurso de los derechos de las mujeres. Una cosa no tiene nada que ver con la otra y en muchos casos son opuestas.

Las mujeres venimos desarrollando de manera invisibilizada y muda, rebelándonos contra las estructuras de dominación. Es muy importante potenciar esa rebeldía, que no es que la creas sino que es una fuerza social que existe y esta ahí y que necesita visibilizarse, verbalizarse y articularse en un proyecto social. La dicotomía individual-social o cultural o político es banalizar las cosas. La rebelión de las mujeres está en acto y es una rebelión existencial y colectiva, cultural, social y política.

Hasta ahora los atajos revolucionarios no han ayudado mucho ni a las mujeres ni a los colectivos GLBT¿les toca a las mujeres y a estos colectivos tomarse el poder político real para cambiar las cosas?

Yo impugno la categoría GLBT porque es una categoría impuesta desde la visión domesticadora y normalizadora de los organismos internacionales. Lo GLBT no nos sirve para nada, mas que para despolitizarnos, especialmente a lesbianas y maricones.

Ustedes practican lo que denominan Política Cotidiana. ¿Cuánto poder y qué relaciones de poder hay que gestionar y cambiar en o cotidiano, en el hogar?

Por si acaso: nuestra propuesta no tiene nada que ver con un humanismo light que propague negociaciones ?liberadoras? en el espacio privado? nada que ver.

Las relaciones de poder están presentes desde el Estado, las estructuras económicas de producción de riqueza, y las estructuras sociales y culturales. El poder lo atraviesa todo: el cuerpo, lo cotidiano? todo. Pero eso no quiere decir que ahora propongamos en el espacio de lo cotidiano el cambio de esas relaciones de poder. Nosotras proponemos algo que es más realista: la rebelión, la impugnación de esas relaciones de pod